Preguntas y respuestas sobre el impacto del conflicto de Oriente Medio en los precios de la energía
El conflicto de Oriente Medio está impactando en los mercados internacionales de la energía, con un incremento de las cotizaciones internacionales de los productos refinados (gasolina y gasóleo), que se está trasladando a los precios en las estaciones de servicio. Sin embargo, el precio de los carburantes en el surtidor no está sólo determinado por el coste de las materias primas, sino también por otros elementos, como veremos a continuación.
En esta primera publicación de AICExplica, queremos responder a las principales preguntas que están surgiendo en la opinión pública y en los medios de comunicación sobre el funcionamiento del mercado de los carburantes y el impacto del conflicto en Oriente Medio.
¿Por qué impacta el conflicto de Oriente Medio en los precios de la energía?
El mercado del crudo y de los productos refinados (gasolina y gasóleo, entre otros) es un mercado global –y, por tanto, determinado por las cotizaciones internacionales–, muy vinculado a los cambios económicos y geopolíticos que se produzcan, especialmente en Oriente Medio, por donde discurre una de las principales y más estratégicas rutas del transporte de estos productos: el Estrecho de Ormuz.
De hecho, buena parte de las presiones que se están observando en los mercados desde el inicio del conflicto el 28 de febrero se debe al bloqueo del Estrecho de Ormuz, por donde pasan unos 15 millones de barriles de crudo cada día, principalmente dirigidos a países de Asia. Este shock en los países asiáticos tiene, a su vez, implicaciones en el resto de países. Porque China ha prohibido exportar productos refinados, principalmente gasóleo, y esto está añadiendo tensión a los mercados.
Esta tensión se está trasladando a las cotizaciones internacionales, tanto del crudo como de los productos refinados (gasolina y gasóleo), que son mercados independientes (aunque relacionados) y cotizan, de manera individual, todos los días en función de la oferta y la demanda. La reducción de la oferta de gasóleo, tras la decisión del Gobierno chino, es uno de los factores que explica, además, por qué el precio del gasóleo está aumentando más que el de la gasolina.
¿Existe riesgo de desabastecimiento?
El Gobierno de España está siendo muy claro a este respecto: el suministro está garantizado en nuestro país y en la Unión Europea. Contamos con el sistema de refino más flexible y competitivo de la Unión Europea, con capacidad de refinar unos 30 tipos de crudo de más de 20 países de origen en un solo mes. Los datos de importaciones de crudo, que publica CORES, muestran que, en enero, el 40% de las importaciones procedió de América y otro 40 % de África.
A esto se suma que, tanto a nivel nacional como internacional, contamos con mecanismos capaces de aliviar la tensión oferta-demanda en situaciones de crisis, como, por ejemplo, las reservas estratégicas y comerciales. Y es parte de estas reservas estratégicas las que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha decidido liberar para hacer frente a las interrupciones del suministro derivadas del conflicto.
Debemos tener en cuenta, además, que el mercado internacional, de partida, está bien abastecido. La Agencia Internacional de la Energía (AIE), antes de que se iniciara el conflicto, apuntaba a que el mercado estaba sobreabastecido; es decir, había más oferta que demanda. Además, en la reunión del pasado 1 de marzo, la OPEP acordó aumentar la producción diaria en más de 200.000 barriles, lo que contribuye a reforzar ese abastecimiento. La Organización anunció también que monitorizará la situación en todo momento para ir tomando las decisiones que sean necesarias para dar estabilidad al mercado.
¿Cómo se fijan los precios de los combustibles?
El coste de la gasolina y el gasóleo en los mercados internaciones, el coste de la materia prima, es uno de los componentes que determinan el precio que pagamos por los carburantes en las estaciones de servicio. Pero hay más, ya que el coste de las materias primas sólo representa el 38 % del precio final.
Así, el Precio de Venta al Público (PVP) está determinado también por los impuestos, que representan más de un 44 % del precio total en este momento. Aquí se incluyen el Impuesto de Hidrocarburos, que es una cantidad fija por cada litro, y del IVA, que es progresivo y porcentual, por lo que sube cuando el precio de los combustibles también lo hace.
Además, existen los costes de logística y comercialización, que representan en torno al 15 %. Los márgenes brutos, se sitúan en el 1 % del precio final.
¿Por qué existe la percepción de que los precios suben rápido, pero tardan más en bajar?
Es comprensible que exista esa percepción entre los consumidores, pero los datos demuestran que esa percepción no es real.
Lo primero que tenemos que conocer es que el precio de los carburantes en el surtidor no depende tanto de la cotización del crudo sino de las cotizaciones internacionales de los productos ya refinados, que, aunque están muy relacionadas con el crudo, tienen sus propias dinámicas.
Para entenderlo, los coches no consumen crudo, sino productos ya refinados (gasolina o gasóleo, entre otros), que cotizan en sus propios mercados internacionales diariamente en función de la oferta y la demanda.
Por ello, debemos tener en cuenta tres elementos: las cotizaciones internacionales de gasolina y gasóleo (el coste de las materias primas), el Precio Antes de Impuestos (PAI) y el Precio de Venta al Público (PVP), que incorpora los tributos que aplican a los carburantes.
Así, el PVP está compuesto, además de por el coste de las materias primas, también por los impuestos, que representan un 44 % del coste total en estos momentos. Esto implica que no podemos comparar directamente el precio de las cotizaciones internacionales con los precios que pagamos por los carburantes en el surtidor, ya que en las cotizaciones internacionales no se tiene en cuenta la carga impositiva que se aplica a los carburantes.
Si se analizan series históricas de más de diez años, se observa que la evolución de las cotizaciones de la gasolina y el gasóleo y los precios antes de impuesto (PAI) siguen trayectorias muy similares a lo largo del tiempo, sin que se aprecien divergencias significativas entre ellas a largo plazo.
Esto es así porque los precios de los carburantes antes de impuestos (PAI) recogen con la misma velocidad las subidas y las bajadas en las cotizaciones internacionales de los productos refinados.
Si España importa poco crudo de Oriente Medio, ¿por qué suben los precios cuando hay tensiones en la región?
El mercado del crudo es global y, como cualquier otro, se rige por la oferta y la demanda y se cotiza internacionalmente. Al ser global, cualquier circunstancia que le afecte, como es el conflicto en Oriente Medio, impacta mundialmente.
Los cambios en la oferta y la demanda de cada producto son los que determinan el impacto de los precios a nivel global. Por eso, una reducción de la oferta de crudo que llega al mercado internacional, en este caso como consecuencia del bloqueo del Estrecho de Ormuz, tiene consecuencias en los precios de todo el planeta. Del mismo modo, la decisión de China de prohibir las exportaciones de productos refinados, como el gasóleo, reduce su oferta y añade tensiones en precio adicionales.
Este impacto mundial se ha visto claramente desde los primeros días, tras el inicio del conflicto, en las cotizaciones del crudo y de la gasolina y el gasóleo refinados de referencia en Europa.
En concreto, desde el inicio del conflicto y a fecha de 16 de marzo, el barril de Brent ha aumentado 32,5 dólares por barril (+45,8 %). Por su parte, la cotización internacional de la gasolina 95 ha subido un 46,3% y el gasóleo A un 63,4%.
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